Puntos clave
Las operaciones de transporte aéreo y marítimo en Oriente Medio siguen viéndose afectadas. El estrecho de Ormuz está cerrado actualmente al tráfico marítimo, lo que ha paralizado los tránsitos y provocado desvíos de rutas, incluso por el cabo de Buena Esperanza. Varias aerolíneas han reducido sus servicios, aunque muchas informan de una recuperación en el número de vuelos de pasajeros y de carga. Se están aplicando recargos de emergencia y primas por riesgo de guerra en las rutas comerciales afectadas. Röhlig evalúa continuamente los envíos afectados y dispone de varias soluciones alternativas.


