¿Por qué reducir las emisiones del transporte marítimo?
Si bien el transporte marítimo es vital para la economía de la UE y es uno de los modos de transporte más eficientes desde el punto de vista energético, también contribuye significativamente a las emisiones de gases de efecto invernadero. En 2018, las emisiones mundiales del transporte marítimo alcanzaron 1.076 millones de toneladas de CO2, lo que representa aproximadamente el 2,9% del total de las emisiones causadas por el hombre.
Las proyecciones sugieren que estas emisiones podrían aumentar hasta un 130% en comparación con los niveles de 2008 para 2050. Si las emisiones del transporte marítimo aumentan como se prevé, se pondrán en peligro los objetivos del Acuerdo de París, que pretende limitar el calentamiento global muy por debajo de 2 °C y aspirar a un tope de 1,5 °C.
En la UE, el transporte marítimo contribuyó entre el 3 y el 4% de las emisiones totales de CO2, que ascendieron a más de 124 millones de toneladas en 2021.
Para reducir eficazmente las emisiones de gases de efecto invernadero del transporte marítimo internacional, se necesitan medidas globales contundentes. En julio de 2023, la Organización Marítima Internacional (OMI) dio un paso importante al comprometerse con nuevos objetivos de reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero y prever la elaboración de un conjunto de medidas para 2025 con el fin de alcanzar dichos objetivos. Los esfuerzos de la UE para garantizar que el transporte marítimo contribuya a lograr la neutralidad climática en Europa para 2050 son cruciales para impulsar las reducciones necesarias.
Información sobre el Régimen Comunitario de Comercio de Derechos de Emisión (RCCDE)
A partir del 1 de enero de 2024, el RCCDE se ha ampliado para cubrir las emisiones de CO2 de todos los grandes buques (de arqueo bruto igual o superior a 5 000 toneladas) que entren en puertos de la UE, independientemente del pabellón que enarbolen.
El RCCDE se aplica en todos los Estados miembros de la UE, los países de la Asociación Europea de Libre Comercio (Islandia, Liechtenstein y Noruega), así como en Irlanda del Norte para la generación de electricidad (en virtud del Protocolo de Irlanda e Irlanda del Norte).
Funciona mediante un sistema de derechos de emisión: un derecho es un permiso para emitir una tonelada de CO2. Cada año, las empresas de varios sectores clave deben entregar derechos equivalentes a sus emisiones de CO2. Los derechos pueden comprarse a los países de la UE y subastarse y comercializarse después. El número de derechos disponibles para todos los sectores está limitado y se reduce cada año.
Para garantizar una transición fluida, las compañías navieras sólo tienen que entregar derechos por una parte de sus emisiones durante un periodo inicial de introducción:
2025: para el 40% de sus emisiones notificadas en 2024;
2026: para el 70% de sus emisiones notificadas en 2025;
a partir de 2027: para el 100% de sus emisiones notificadas.
